EL SOPLO.
Esta historia no trata de algún problema cardíaco, sino de un momento muy breve, un suceso muy extraño ocurrido a B.
B un día durmiendo en su cama, cerca de la hora de levantarse para ir a la universidad y como muchas veces le ha sucedido, se despierta sólo 10 o 5 minutos antes de que suene la alarma de su reloj.
Al despertar, se da cuenta que su mamá está sirviéndole el desayuno a su hermana en la cocina, por lo que decide quedarse recostado unos minutos más ya que si se quedaba dormido su mamá lo despertaría.
Estaba de costado apoyado sobre su almohada favorita, un poco acalorado.
Al minuto siguiente, sucede lo incomprensible, siente un soplido que da de lleno en su oreja, una brisa con una breve exclamación, tal cual como si una persona estuviese encima de él exhalando sobre su oído, jugándole una broma.
Le habían soplado la oreja apoyada sobre la almohada de una forma muy fuerte pero agradable, un uh casi angelical.
Su reacción fue instantánea, sin temor se arrodilló sobre su cama, levantó su almohada, la tocó, palpó su colchón y luego encendió la luz para ver la posible causa.
No había nada sobre, ni bajo la cama.
